Rockstar prepara el gran espectáculo. Nintendo vuelve a llamar al niño que llevamos dentro. En noviembre, la pelea también se jugará en nuestra lista de prioridades.
Hay meses en los que uno mira el calendario de lanzamientos y piensa que necesitaría unas vacaciones, una segunda cartera y días de treinta horas. Noviembre apunta a ser uno de ellos: The Legend of Zelda: Ocarina of Time llegará a Nintendo Switch 2 el día 5, y Grand Theft Auto VI tiene previsto aterrizar en PS5 y Xbox Series X|S el 19. Dos semanas entre una ocarina y el rugido de los motores de Vice City. [1–2]
Si me preguntáis quién creo que ganará la batalla de las ventas, mi apuesta es Rockstar. Me cuesta imaginar a Zelda igualando el alcance comercial de GTA VI. Pero hay una diferencia enorme entre vender más y ser el juego que más ganas tienes de poner en tu consola. Y ahí, amigos, mi combate está bastante menos igualado de lo que parece: yo quiero volver a Hyrule.
Nintendo siempre ha ido a su bola
Nintendo tiene esa capacidad de seguir su camino aunque el resto de la industria esté mirando hacia otro lado. Hace tiempo que su propuesta no gira alrededor de ganar cada discusión sobre resolución o de fabricar la máquina más potente. Su gran baza, para mí, está en lo que sucede cuando dejas de mirar las especificaciones y empiezas a jugar.
En sentarte, coger el mando y sentir curiosidad. En encariñarte con un personaje. En escuchar una melodía que creías guardada en algún rincón de la memoria y descubrir que sigue teniendo la llave de tu infancia.
Eso es lo que me pasa con Ocarina of Time. Volver a acompañar a Link no significa únicamente recorrer otra vez un mapa. Significa reencontrarme con una manera de sentir los videojuegos. Esa mezcla de aventura, misterio y emoción que te hacía pensar que detrás de cada puerta podía esconderse algo extraordinario.
Por supuesto, Nintendo también vende nostalgia y sabe perfectamente cómo hacerlo. Pero conocer el mecanismo no evita que funcione. Yo sé por qué me emociona esa ocarina. Y precisamente por eso quiero volver a escucharla.
GTA VI será mi película de los Vengadores
Cuando pienso en GTA VI, pienso en el estreno de una gran película de los Vengadores: un acontecimiento del que hablará mucha gente, incluso quienes no siguen cada noticia de videojuegos. Una producción concebida para deslumbrar, llenar conversaciones y convertirse en una experiencia compartida.
Mi expectativa es altísima. Espero un espectáculo técnico y una aventura que me atrape desde la pantalla de inicio hasta los créditos. Tendremos que jugarlo para comprobar si cumple, pero no voy a fingir indiferencia para llevar la contraria a su popularidad. Yo he disfrutado como un enano con Niko Bellic y haciendo el cafre con Trevor. Tengo muchas ganas de descubrir qué nos espera con Jason y Lucia.
También tengo la impresión de que GTA VI aspirará a convertirse en tu juego: ese al que vuelves durante meses, aunque tengas otros esperando. Un mundo en el que siempre apetezca dar otra vuelta, desviarse de la misión o quedarse un rato más. Es mi lectura de lo que representa esta saga, no una promesa sobre sistemas de retención todavía por comprobar.
Y eso tiene mérito. Construir un lugar del que no quieres marcharte es dificilísimo. Lo que ocurre es que yo también quiero que me queden horas para visitar otros mundos.

Dos contendientes con condiciones distintas
La comparación comercial necesita contexto. Switch 2 salió el 5 de junio de 2025: cuando llegue Zelda, habrá pasado aproximadamente un año y cinco meses. PS5 y Xbox Series X|S, en cambio, se estrenaron en noviembre de 2020 y estarán cumpliendo seis años cuando llegue GTA VI. [3–5]
Eso significa que Rockstar se dirige a dos familias de consolas que han tenido mucho más tiempo para reunir compradores. Zelda lo hace desde una sola plataforma bastante más joven. No todos los propietarios comprarán estos juegos y algunos tienen varias máquinas, pero juzgar el resultado únicamente por las copias vendidas sería dejar fuera una parte importante de la pelea.
La promoción también ayuda a entender la escala del acontecimiento: Rockstar llevó Grand Theft Auto VI: An Extended Look a Netflix el 27 de agosto. No hablamos simplemente de subir un vídeo y esperar visitas, sino de colocar el juego en otro gran escaparate de entretenimiento. [6]
No tenemos aquí cifras contrastadas para comparar los presupuestos de ambos proyectos. Aun así, mi impresión es que GTA VI juega en otra escala de producción y repercusión. Eso no convierte a Zelda en un juego pequeño: Ocarina of Time tiene un nombre enorme y Nintendo dispone de sus propios altavoces. Simplemente, su manera de ilusionarme es distinta.
Así que sí, pongo a Rockstar como favorito en las apuestas. Pero no veo a Link cayendo por KO en los primeros asaltos. Hay muchos jugadores para quienes una melodía conocida puede pesar tanto como el tráiler más espectacular.
Mi primera parada será Hyrule
Yo acabaré jugando a GTA VI. No necesito renunciar a uno para disfrutar del otro. Pero hoy tengo clara mi prioridad: ya he reservado mi copia de Zelda y quiero estar allí el primer día.
También influye que estoy algo desencantado con Sony y con el rumbo que percibo hacia un mercado cada vez más digital. Como coleccionista, me preocupa perder capacidad de elección. No estoy diciendo que el formato físico haya desaparecido de PlayStation, ni que las decisiones de Sony sean responsabilidad de Rockstar. Hablo de cómo ese malestar afecta a mis ganas y a mis prioridades como comprador.
Sobre todo, elijo Zelda porque me hace ilusión. Porque quiero volver a Hyrule, acompañar a Link y disfrutar de una historia épica que tiene un sitio muy especial en mi memoria. No espero que gane todas las comparativas técnicas. Espero que vuelva a hacerme sentir como aquel niño que se quedaba maravillado delante de la pantalla.

Bendito dilema
Conviene no confundir nuestra ilusión por los próximos juegos con la salud de toda la industria. Los despidos de los últimos años han afectado a quienes hacen posibles estas aventuras; la encuesta de GDC de 2026 vuelve a reflejar ese daño. Un buen calendario no lo borra ni lo justifica. [7]
Y, aun con esa realidad presente, sigo pensando que estamos viviendo una época extraordinaria por la variedad de experiencias que tenemos al alcance. Hay propuestas capaces de dejarnos con la boca abierta y otras que saben exactamente dónde tocar para emocionarnos. Ojalá esa ambición venga acompañada de mejores condiciones para la gente que las crea.
Yo no necesito que GTA VI fracase para celebrar Zelda, ni que Nintendo imite a Rockstar para seguir disfrutando de sus juegos. Quiero que ambos estén a la altura. Quiero tener motivos para hacer sitio en la estantería y encontrar tiempo para otra aventura.
Bendito dilema encontrarnos ante la elección de jugar a GTA VI o al nuevo Zelda: Ocarina of Time. Ojalá todos nuestros problemas como jugadores fueran decidir cuál empezar primero.
Yo empezaré por Hyrule. ¿Y vosotros?
Fuentes y contexto
Datos de lanzamiento consultados el 12 de octubre de 2026. Las previsiones de ventas, calidad y dedicación de tiempo son opiniones de Pixel. Las tres ilustraciones son cruces ficticios creados con IA y no representan contenido oficial ni una colaboración anunciada.
- Nintendo: Ocarina of Time, plataforma y fecha de lanzamiento.
- Rockstar Games: GTA VI, fecha y plataformas anunciadas.
- Nintendo: lanzamiento de Switch 2.
- PlayStation: lanzamiento de PS5 en noviembre de 2020.
- Xbox: lanzamiento de Series X|S el 10 de noviembre de 2020.
- Netflix Tudum: presentación de GTA VI del 27 de agosto de 2026.
- PC Gamer: resultados sobre despidos de la encuesta GDC 2026.